Anoche antes de ir dormirme y descansar he recordado lo sucedido en el instituto, pues recordarlo me ha sacado más de una lágrima y una que otras risas. Fue completamente inestable lo que sucedió es que no me dio tiempo a pensar lo que podía llegar a suceder o lo que podía intentar hacer para acercarme a ti, simplemente fue una mirada sugestiva y una sola palabra equivalente a millones de sentimientos frustrantes un simple e inestable “hola” producido por mi voz temblorosa a causa de la impresión al verte. Al momento justo antes de dormirme te he recordado y sugiero que esa fue la causa por lo que he vuelto a soñar contigo, pues no recuerdo exactamente lo que he soñado pero sí recuerdo que estabas tú. Recuerdo una conversación en la cual tú me contabas que estabas practicando la inusual técnica de los Onironautas, donde la persona que cobra un estado de conciencia similar al de la vigilia mientras sueña y así tienen un mayor control de sus sueños. Pueden imaginarse un mundo totalmente desconocido y completamente mágico. Me habías contado que ya lo estabas perfeccionando y que ya lo tenías casi y completamente controlado, me habías confesado que algunas veces viajabas por el espacio en búsqueda de lo desconocido y que también a las noches venias a visitarme en mis propios sueños. Y recordando esto me he puesto a pensar que quizás el soñar 2 días contigo no puede ser solamente casualidad o tal vez sí. Me gusta pensar en la idea de que me extrañas y vienes a verme en mis sueños como una forma de pasar desapercibido de mi realidad, pero no en mi subconsciente. Mis sueños a veces son realmente locos o algunos no tiene un sentido pero son divertidos, excepto mis pesadillas porque al soñarlas mi corazón se acelera de manera tal que cuando me levanto tengo que tratar de tranquilizarme y pensar que solo fue un mal sueño y tratar de dormir nuevamente hasta la hora de despertarme.

