Un millón de palabras, no pueden hacer que vuelvas y lo se por que lo e intentado, tampoco un millón de lagrimas lo se porque he llorado hasta quedarme sin lágrimas.Hasta que el alma se me secó.
Tal vez lo único que duele más que decirte adiós es no haber tenido la ocasión de haberme despedido de ti.
Nuestros recuerdos de ayer durarán toda una vida. Guardar los mejores, olvidar los demás.
Soñar como si fueses a vivir para siempre y vivir como si fueses a morir hoy mismo.
Los recuerdos construyen un camino que llega hasta el corazón y logra que los amigos siempre los sienta uno muy cerca, aunque en realidad estén muy lejos el uno del otro.
Espero que leas esto completamente y no lo dejes para después
continuarlo y para cuando hayas terminado de leerlo, espero que hayas
entendido lo que te quise decir.
Esto debe ser una de las cosas que más me costaron y dolieron hacer en
todo este tiempo. Hay cosas que creí que no volverían a pasarme, porqué
creí saber mucho acerca de esto del amor. Creí saber lo suficiente como
para no equivocarme. Sin duda, es evidente que tengo que aprender que en
esto del amor las experiencias a veces no sirven de mucho. Uno vuelve a
caer una y otra vez en los mismos juegos. En las mismas trampas. Y lo
peor de todo, que al darnos cuenta de eso a uno lo hace sentir como un
tonto. Quisiera decirte tantas cosas. Lamentablemente no me queda nada
más que dejarte mis palabras en un email que ni el ni yo entendemos bien
que es lo que pasa. Quizás critiques el medio. Pero la única razón es
porqué no podía hacerlo de otra manera. Si tal vez me vieras ahora lo
entenderías. Yo soy siempre la que aconseja a todos en temas del amor.
Conozco muchas situaciones diferentes. Muchas que me tocaron vivir a mí,
y situaciones que particularmente me hicieron tocar a veces no sé si el
fondo, pero era demasiado hondo para mí. Otras que le han pasado a mis
amigos y amigas y nunca término de sorprenderme. Pero hoy tengo que
decirme todas esas cosas que yo dije a mis amigos y amigas, y hasta a mi
mismo. Porqué simplemente no tengo con quién hablarlo. Tal vez por
orgullo, y quizás también por vergüenza. Evidentemente algo se nota en
mí, no puedo disimularlo. Porqué por esas cosas raras que tiene la vida,
más que nunca estoy rodeada de mis amigas. Más que nunca me preguntan
que me pasa estos últimos días. Que si dónde dejé esa felicidad que
tenía no hace mucho. Donde dejé ese brillo de mis ojos. Donde dejé las
ganas de pasarla bien con ellas. Me preguntan que si porqué no fui esta
vez a verte. No son tontas, me conocen. Algunas lo suficiente como para
darse cuenta cuando les hablo porqué también se me nota al hablar. Me
duele tener que mentirles cuándo me preguntan ¿cómo estás?, y yo les
digo, muy bien, aquí ando. Digo con mi mejor cara cuándo no puedo
disimular este dolor que a veces creo que podría matarme. Pero mucho más
duele saber que ellos se dan cuenta, que es casi todo lo contrario lo
que digo. Pero así son las reglas, y así es la tristeza. Yo siempre he
dicho, prefiero un dolor agudo y corto, a uno largo y suave. Ahora solo
tengo que esperar que llegue la hora en que todo pase por fin y volver
de nuevo a empezar. Tal vez un poco más fuerte, porque eso es lo que
dicen, lo que no te mate, sólo te hace más fuerte.
Ya te imagino leyendo esto. Pero no te equivoques, ser fuerte no
significa volverse insensible o frío. Eso es volverse cobarde. Qué es
muy distinto a ser fuerte. Yo podré ser muchas cosas, pero no una
cobarde. Siempre digo a los demás, Hey? la vida sigue, el planeta sigue
dando vueltas, no te puedes quedar ahí sentado porqué estás mal Pero que
difícil es seguir viviendo cuándo estás atada a algo y eso que te ata
resulta ser algo que amas con más fuerza de las que tienen tus piernas
para caminar. ¿Sabes algo? Creo que la única forma que me queda para
salir de esto es sin mentir. No voy a salir a decir que no te amo,
porqué es mentira. Y creo que ya me mentí conmigo mismo al estar
contigo. Y al parecer así fue. No más mentiras. No más engaños. Solo la
verdad. Y que sea tal vez lo que Dios quiera.
Ya las cosas pasaron el dolor sigue aquí,ya dijiste y tomaste tu
decisión, aunque fue algo muy egoísta de tu parte,porque solo pensaste
en tu tranquilidad en tus sentimientos,y no te importo lo que yo
sintiera no te importo que yo te amara tanto, no te importo que después de
eso yo me iba a morir de dolor.Te confieso siento que la vida se me
acaba,no se como salir de esto,no se como acostarme sin pensar en ti ,
no se como hacer para no extrañarte tanto, al final patty ganó, se queda
con algo que ella no quiere pero que tampoco quiere que lo quieran?Eres
su gran trofeo yo la gran perdedora, la misma de siempre ?NADA?.
Ya te dije la verdad tal vez muy tarde pero te la dije me siento mejor conmigo misma, aunque tu no me creas esa es la verdad.
Pero bueno No voy a decirte que no te extraño, porque me muero de ganas
de estar contigo. Tampoco voy a decirte que no te necesito, porqué me
haces falta, y tal vez más que nunca. No voy a decirte que no quiero
llamarte, porqué me pongo nerviosa cada vez que tengo el teléfono en mi
mano y mis dedos se van buscando tu número y se me congela la sangre al
escuchar a la maldita operadora diciendo que mi saldo se ha agotado.
Tampoco voy a decirte que no quiero que me llames. Porque en lo primero
que pienso cuando suena el teléfono es en ti. Y para que mentir, si no
puedo. Se me nota. Es algo que no puedo hacer. Lo lógico, es que tenga
que decirte todo lo contrario para hacer las cosas un poco más fáciles.
Pero hay algo más importante que mi orgullo, lo que te prometí. Prometí
amarte mientras yo respire. Y eso me juego en contra ahora. Porqué
podría dejar esto por el camino más fácil de no haberte prometido
algunas cosas. Pero lo hice. Y a pesar de que podría quitar esas
promesas, no puedo. Porqué no te voy a dar la posibilidad de que me
digas: no cumpliste o me fallaste?eso nunca. No es que me arrepienta.
No? para nada. Uno promete algo cuándo está seguro que puede cumplirlo. Y
yo te prometí que te amaría toda la vida, y así lo haré Recuerdas?
Hasta estar viejitos, para cuidarte hasta el último de mis días. De
todas las cartas que te escribí y que nunca te entregue esta es la única
que recibirás Porque es la más sincera. Pero también la que más me
duele. Porque a pesar de todo, la verdad duele. Más aún si tienes que
imaginarla. Peor aún cuándo eso que imaginas termina siendo verdad, aún
cuándo te dicen que eso que pensaste eran tonterías. Déjame decirte
algo? a veces las tonterías terminan siendo reales. Ojala y algún día
entiendas que todo fue verdad que jamás te mentí cuando te dije que te
amaba y que eras lo más importante para mí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario