sábado, 16 de agosto de 2014
Somos mucho mas .
Vértigo en el
estómago. Y un impulso que me empuja a abrazarte fuerte. Y me siento
tremendamente protegida. Como si tú fueras el ángel y yo la persona a la
que debes cuidar. Como si mis brazos estuvieran hechos a la medida de
tus hombros o tu nuca, y tu perfume fuera la mezcla perfecta para
entrometerse con el olor de lágrimas saladas que me embriaga hoy.
Aprietas fuerte. Para que no me escape, para que no se escape. La magia
del momento, el calor de tu cuerpo, ese algo ilógico que nos une. Me
abrazas porque tengo suerte,o quizá tenga suerte de que me abraces.
El mundo gira
pero tú y yo seguimos parados. Porque no nos importa quedarnos quietos
unos segundos, ni unos minutos. O unas horas.Porque somos fruto de la
imposibilidad que supone quererse al ser tan diferentes, pero tuvimos
tanta suerte, o tanto destino, que nos unimos en cuestión de segundos.
No nos repelamos, nos juntábamos. Y era fácil. Porque ya no éramos solo
dos adolescentes perdidos en un sin fin de dudas y temores, éramos algo
más que eso.
Mucho más.
Agua Salada
Dicen que su sonrisa persiste tras el agua salada, que calla con
miradas. Dicen que sus facciones crean perplejidad a los ojos de quién
mira y que su olor se confunde con el aire. También dicen que tiene
cierta timidez en su valentía, y que sus párpados transparentan el gris
de sus ojos. Dicen que espera en su desesperación, que le gusta la
soledad ante el frío y que es el chico que nadie ha oído hablar. Dicen
que me crucé con él, que me enamoré perdidamente. He oído que llegué a
anhelar sus suspiros y, tal vez, llegamos a ser una misma persona. Que
sin buscar aire él me lo daba. Dicen que fue un momento tan entrañable
como indiscutible en cuanto a rareza. También comentan que lo recuerdo
como una casualidad perdida y que vive dentro de mí. Déjame pedirte
entonces, que me devuelvas tu sabor a agua salada, la humedad de aquella
noche y tu fría calidez.
martes, 12 de agosto de 2014
Tu forma de ser.
Amo la forma en la que me mira, la forma que me besa y que a la vez cierra sus ojos sintiendo la pasión por dentro.
Amo sus holluelos al sonreír, y su sonrisa tan perfecta y de la cual me enamore desde que la vi.
Amo su manera de treaerme y llevarme al cielo y al infierno en tan solo segundos.
Amo la manera en la que dibuja una linea recta sobre mi piel con sus manos y dedos.Amo la manera en la que peleamos y luego me besa y abraza pidiendome perdón con besos.
Amo su manera de vivir su vida, misteriosa y con secretos aun
mas oscuros que la propia sombra...
Amo la manera en la que me hace vivir momentos inolvidables, momentos de alegría, tristeza,enojo ira, miedo,adrenalina y por sobre todo amor..
Amo su forma de ser conmigo, quizás lo ame..
Aún no lo se.
Amo sus holluelos al sonreír, y su sonrisa tan perfecta y de la cual me enamore desde que la vi.
Amo su manera de treaerme y llevarme al cielo y al infierno en tan solo segundos.
Amo la manera en la que dibuja una linea recta sobre mi piel con sus manos y dedos.Amo la manera en la que peleamos y luego me besa y abraza pidiendome perdón con besos.
Amo su manera de vivir su vida, misteriosa y con secretos aun
mas oscuros que la propia sombra...
Amo la manera en la que me hace vivir momentos inolvidables, momentos de alegría, tristeza,enojo ira, miedo,adrenalina y por sobre todo amor..
Amo su forma de ser conmigo, quizás lo ame..
Aún no lo se.
Miradas
Pues es que el tenia una mirada tan penetrante sabes niñato, de esas miradas que miras y te quema el alma, de esas miradas que te dejan con un fuego en tu interior,tenia de esas miradas las cuales tus no sabes si estas en el cielo o en el infirno, pues el tenia esa mirada penetrante y hiriente que se rebusca hasta el fondo de tus mas raconditos secretos.
Asi era el Os los presento si quereis ,
es el amor de su vida...
viernes, 1 de agosto de 2014
La partida comienza
Porque éramos amigos y a ratos, nos amábamos; quizá para añadir otro
interés a los muchos que ya nos obligaban decidimos jugar juegos de
inteligencia.
Pusimos un tablero enfrente equitativo en piezas, en valores, en posibilidad de movimientos.
Aprendimos las reglas, les juramos respeto y empezó la partida.
Henos aquí hace un siglo, sentados, meditando encarnizadamente como dar el zarpazo último que aniquile de modo inapelable y, para siempre, al otro.
Pusimos un tablero enfrente equitativo en piezas, en valores, en posibilidad de movimientos.
Aprendimos las reglas, les juramos respeto y empezó la partida.
Henos aquí hace un siglo, sentados, meditando encarnizadamente como dar el zarpazo último que aniquile de modo inapelable y, para siempre, al otro.
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