¿A quién quiero engañar? Ni siquiera puedo engañarme a mí misma. Te extraño, te extraño como nunca he extrañado a alguien más.
Esto se ha vuelto una verdadera tortura, todas las noches intento atar con alambre los pedazos de lo que alguna vez fue un corazón. Se ha vuelto una costumbre pensar en ti todos los días, eres como una adicción increíblemente poderosa. Deseo con toda mi alma poder verte mañana aunque solo te saludare y no me imagino a mí cruzando palabra alguna contigo.
Solo me queda esperar el despertar del alba y dejar todo a la suerte del destino.
Ya es de mañana y como siempre me levanto a preparar mi taza de café, y pienso que ha llegado el otoño y como suele suceder es un día gris y lluvioso pues muchas ganas de ir al instituto no he tenido pero con el solo hecho de saber que veré a Dylan me motiva a ir, simplemente para poder verlo luego de una semana larga y abrumadora.
Pues me visto tomo mi mochila y salgo hacia la parada de ómnibus rumbo al instituto.
He llegado y como de costumbre voy directo a mi salón sin prestar atención a quienes están y quienesno… lo único que quise divisar a lo lejos y a lo cerca es si te veía caminar oreír con tus amigos, pero he tenido mala suerte no has ido al colegio y deverdad he extrañado observarte.
Me he pasado todo el recreo recordándote y buscándote por si alguna razón no te hubiera visto pero no habías asistido al instituto el día de hoy amor mío.
No hay comentarios:
Publicar un comentario